Leyendo mis fuentes RSS favoritas, he dado con un método de hacer panorámicas con bokeh bastante efectista. El fotógrafo Ryan Brenizer, de ahí el nombre del método, consigue fotografías con aspecto de estar tomadas con objetivos angulares, pero con el desenfoque de fondo o bokeh característico de las fotografías tomadas con teleobjetivos medios o largos de aberturas grandes.
Un objetivo ideal para llevar a cabo este experimento sería un 85mm f/1.4, que en mi D80 se convertiría en un 127.5mm f/1.4, quizá demasiado. Así que como primera aproximación al método, he optado por utilizar un 70-300 f/4.5-5.6 VR. Otro día probaré con el 50mm f/1.8 dado que en mi D80 daría un 75mm f/1.8, algo más parecido ya a un tele medio.
El resultado ha sido el siguiente: (Valores referidos a 35mm)
Una vez verificado con una prueba que hice, que Autopano Pro mezclaba perfectamente el mosaico de fotografías, me decidí a convercer a mi hermana para que hiciera de modelo para mi primer método Brenizer en serio. Esta vez, aunque costó un poquejo , se prestó a la experiencia… Aquí tenéis el resultado, 72 fotografías a 202.5mm f/5.0 que, una vez convenientemente mezcladas, no sin cierta ayuda de Photoshop, sus capas, sus máscaras, sus filtros,… dan como resultado una captura realizada con un 45mm f/1.1. Ahí es nada. f/1.1. Pues es posible llegar hasta f menores que 1. Eso sí que es imposible, ¿no?, Pues claro; es imposible. Esos f’s son virtuales. Todos sabemos que menos de 1 no puede ser, e igual a 1… ejem…
45mm f/1.1
45mm f/1
Para calcular la apertura resultante hay que hacer uso de logaritmos en base raíz de 2, potencias de raíz de 2, las conversiones a 35mm correspondientes y una tabla de FOVs para calcular la focal equivalente.
Donde Ai y Fi son, respectivamente, la apertura y la focal, con las que se tomaron las fotos, y Af y Ff la apertura y la focal resultante de la panorámica. Ff se puede calcular a partir del FOV que muestra el programa de panorámicas que se haya utilizado y una tabla de FOVs que se puede generar en este enlace.
Para el cálculo de estos logaritmos tan raritos, podemos echar mano de este otro enlace.
Este año se celebran los 10 años de existencia de la Escuela Municipal de Dulzaina y Tamboril de El Escorial. Preparamos una exposición fotográfica y audiovisual en la Casa Miñana con fotos y video de todos estos años.
Aquí os dejo unas fotos de la preparación e inauguración de la exposición…
A ver si podemos subir algo con las fotos de la exposición y el video para los que no asistieron a la misma puedan deleitarse…
Acabo de subir unas cuantas fotos, 12 en total, que en sí, la mayoría de ellas no dicen nada. El secreto está en ver el álbum que las contiene, como indico en el comentario de cada una de ellas
Así, una a una las fotos, no dicen mucho, algunas incluso nada:
Pero cuando las vemos así…… qué me decís? Queda original, eh? Pues ya veréis cuando tenga más mosaicos en el álbum…
Por fin después de mucho tiempo, me he decidido ir a la exhibición aérea de aviones antiguos que organiza la Fundación Infante de Orleans los primeros domingos de mes en el aeródromo de Cuatro Vientos (LECU / LEVS).
Fuimos Juan Carlos, dos amigos dulzaineros de El Escorial, Ángel y Ángel, padre e hijo, y yo.
Tras pagar la entrada de 5€, que representa una donación para el mantenimiento y conservación de los aviones, accedemos al recinto en el que tienen los aviones de los años treinta para acá, para, a las 11:00, acceder al interior del espacio reservado a los mismos y poder contemplarlos más cerca y desde casi todos los ángulos. Una vez dentro, los cuatro nos desperdigamos para ir cada uno a lo suyo y disfrutar de las máquinas a simple vista y a través de nuestros objetivos. A continuación comenzó la visita guiada en la que nos iban explicando una a una las aeronaves que estaban expuestas.
Eso sí, lo más flipante de todo es la poca vergüenza que tiene alguna gente y lo maleducados que son algunos. A pesar de advertirlo, cosa que por otro lado es de lo más normal, había algunos fumando entre los aviones cargados de combustible volátil en un día de tanto calor. A más de dos, incluso tres, oí cómo los miembros de la Fundación les repetían la prohibición de fumar. Un niño se puso a arrojar piedras a uno de los aviones y cuando le reprochó la actitud del niño al padre una persona de la Fundación, la contestación de éste personaje (el padre) fué de lo más sorprendente: “Pero si todavía no le ha dado al avión“. ¿Qué pretendía?, ¿esperar a que lo rompiera para luego decir que era un niño? No sé que se está criando actualmente, pero mal vamos así.
Una vez terminada la visita guiada, nos “echaron” del recinto para proceder a la puesta en marcha de los motores de los aviones. Un verdadero espectáculo, unos arrancaban dándole vueltas a la hélice, otros moviendo el volante de inercia para luego embragarlo y que arrancara el motor, unos con un movimiento fuerte y seco arrancaban a la primera, otros tardaban algo más. El mejor de todos, el Polikarpov, que cuando arrancó generó aquel sonido grave y profundo y una humareda negra y blanca tremenda. No obstante le habían estado echando aceite cuando lo estacionaron en el centro de la exhibición estática. El AISA I11 B arrancó su motor a escasos 3 ó 4 metros de nosotros.
Alguno de los aviones tuvo que quedarse en tierra por razones de mantenimiento o, como en el caso del Dragon Rapide, similar al que usó Franco, estar esperando a tener la documentación necesaria para surcar los cielos de nuevo.
Comenzó la exhibición aérea con el vuelo del velero Swallow arrastrado por la Dornier DO-27 que volvió a tierra para recoger al socio protector ganador del vuelo sorteado. A continuación, nos sobrevolaron diversos aparatos de los que habíamos estado casi tan cerca como ahora.
Todo el mundo estaba esperando con ansiedad al “rata” / “mosca”, que yo mismo apodé también “almizclero” . Se supo perfectamente cuándo metió motor y comenzó su carrera de despegue por la pista con su característico ronquido.
Tras varias pasadas de los distintos aviones, le tocó el turno al Beechcraft de Spantax, otra verdadera maravilla de la flota de la FIO. Luego vinieron los dos Büker Jungman del Ejercito del Aire escoltando al Boeing Stearman Kaydet de la marina de los Estados Unidos, tres biplanos dignos de admiración. Hicieron varias pasadas sin perder en ningún momento la formación liderada por el Kaydet. Continuamente estaban corrigiendo los escoltas su posición para no romperla. Toda una verdadera demostración de concentración y coordinación. El primer tripulante del Kaydet iba haciendo fotos desde la cabina.
Por fin le tocó el turno al esperado Polikarpov I-16. Hacía tiempo que no volaba esta pequeña y potente (1000 HP) en la exhibición, por lo que yo creo que el piloto se vino arriba y nos hizo unas pasadas, que casi no podíamos ni verlo de lo cerca y rápido que voló. En su última pasada se permitió el lujo de regalarnos un tonel mientras ascendía para coger altura y desplegar el tren de aterrizaje (a manivela Repasando las fotos de la cabina del avión, hay un interruptor que dice “Landing gears”).
Para terminar dejo aquí la presentación del álbum de esta exhibición aérea del mes de Julio de 2009 de la FIO: