Aprovechamos un descuento de 10€/persona para visitar Faunia y de paso, estrenar como se merece mi nuevo y flamante Nikkor 70-300 f/4.5-5.6 VR.
Es impresionante cómo han cambiado las cosas desde que fuí la última vez. Algunas para mejor y otras para peor. Como en toda botica, hay de todo.
El espectáculo de las focas sigue igual, no sé si es que son tontas o no son capaces o no quieren hacer nada. Los leones marinos hacen menos que la otra vez. Ahora tienen un oso marino que salta desde el trampolín. Ahora tienen en el teatro lago un espectáculo de aves rapaces que no está nada mal. En el túnel de los misterios bajo tierra han puesto más animales a lo largo de la visita. Lo descarado de obligar a salir a través de la tienda es un poco fuerte. Y lo de recordarte la pizzería cada vez que salías de algún lugar al igual que la publicidad de “haz la comunión rodeado de bichos”, “cásate aquí”, etc., etc., de lo peor. Pero bueno, evitamos fijarnos en esas cosas y lo pasamos muy bien.
Aquí va el pequeño álbum que tengo subido de momento, y que irá incrementándose con alguna que otra más.

